
La joven protagonista –quien cree estar enferma casi todo el tiempo– conoce a un hombre con el que las cosas parecen fluir de una manera inesperada para ella, pero en ese mismo momento su ex la llama para decirle que quiere volver. Soledad tendrá que tomar una decisión. Una madre ocupada por su imagen que no deja de llamarla por teléfono y no la visita, un padre al que casi no ve y un socio confidente con el que comparte un local de decoración completan el abismal y fascinante mundo de Soledad.
Aunque el argumento carece de fuerza, la pelÃcula ha conquistado galardones en festivales de cine internacionales. Por ejemplo, fue elegida la mejor pelÃcula por el jurado de Signis (la Asociación Católica Mundial para la Comunicación), con presencia en importantes festivales de cine como San Sebastián y Mar del Plata. Mención especial merece la musicalización de Nicolás Cota, la fotografÃa de Julián Ledesma y el vestuario de Verónica Passarini.
Martha Cotoret